El autor

Carlos García-Mateo. Nací en la Ciudad Condal, el año de 1969 después de Cristo. Mis padres, castellano manchego él y aragonesa ella, me situaron las primeras épocas en Sarrià, viejo pueblo de nuevos burgueses. Después en una Ibiza que era el escondite de gentes muy diversas, antes de la muchedumbre y los futbolistas tatuados. Con la mayoría de edad, mi padre me devolvió a Barcelona, hacia 1987. Y aquí sigo, tras un periodo de estudios italianos y los pertinentes viajes por nuestro amado continente. Supongo que, desde un punto de vista estético, soy un hombre europeo. Estas crónicas serían un indicio de ello. También debo ser barcelonés, con las inmortales ambigüedades de tal condición.